Quiero ser misionero
¿Qué tengo que hacer?

Primero que nada, te mostramos a continuación distintas formas en las que se puede vivir esta experiencia comunitaria misionera (las que se mencionan a continuación son algunas de ellas):

Congregaciones e Institutos Misioneros
Para los que tienen vocación religiosa y quieren hacer un compromiso de por vida, existen las Congregaciones e Institutos Misioneros, que son comunidades de consagrados (sacerdotes, religiosos y religiosas) que dedican su vida completa a la actividad misionera.

Centros o Institutos de Formación de Misioneros Ad Gentes
Existen en muchas diócesis, Centros o Institutos que tienen la misión específica de capacitar y enviar misioneros laicos a territorios de misión. Sin embargo, suele ser conveniente antes de contactarse con estos centros, haber vivido una experiencia previa, en alguno de los grupos que se mencionan a continuación.

Infancia y Adolescencia Misionera
Conforman grupos de niños ( 4 a 11 años) y de adolescentes ( 12 a 17 años) en los que se los forma y anima misioneramente y se les brinda la oportunidad de realizar un servicio misionero. Normalmente se conforman en Parroquias o Escuelas.

Jóvenes Misioneros
Como todos los bautizados, los jóvenes ( 18 a 25 años) también están llamados a ser misioneros. Algunos conforman grupos misioneros en los que se los forma y anima misioneramente y ellos asumen un compromiso concreto de servicio, cooperación y animación misionera. Pero este servicio de animación misionera, busca animar misioneramente a todos los jóvenes, estén o no en grupos misioneros, formen parte de otros apostolados y/o movimientos, colegios, universidades, etc. En algunos países se llaman también Jóvenes Sin Fronteras o Juventud Sin Fronteras.

Grupos Misioneros - Laicos Misioneros
Son grupos de jóvenes y/o adultos, que realizan una actividad misionera concreta "más allá de las fronteras" de su parroquia y/o de su Iglesia Particular. Normalmente se conforman en Parroquias o dependientes de Congregaciones e Institutos Misioneros.

Familias Misioneras
Conforman grupos de matrimonios que procuran vivir en comunidad la vocación misionera de la familia y buscan realizar un servicio misionero concreto. Normalmente se conforman en Parroquias.

Enfermos y Ancianos Misioneros
También los enfermos y ancianos que están limitados por su enfermedad, pueden participar de la misión de la Iglesia mediante la cooperación Misionera. En varias Parroquias, existen servidores que animan a los enfermos y ancianos (visitándolos periódicamente) a orar y ofrecer sus sacrificios por las misiones y los misioneros.

Misioneros Parroquiales
Conforman equipos que se abocan a realizar actividad misionera permanente en su propia Parroquia, realizando el primer anuncio a los no cristianos y la nueva evangelización de los alejados que viven en la jurisdicción parroquial.

¡Es imprescindible para la vida de nuestra Iglesia, que muchos escuchen el llamado a la misión! Pero primero…

Muchas personas, movidas por el entusiasmo de la vocación misionera que llevó a San Pablo a exclamar: "¡Ay de mí si no evangelizo!",  piensan que la misión es una aventura que consiste en "irse lejos", rumbo a lo desconocido y se lanzan a buscar por internet un lugar a dónde ir, ansiosos de partir cuanto antes...

¡Ojo! ¡Vamos despacio!

La misión es un servicio a Dios y a la Iglesia , es una opción de vida. Y por lo tanto requiere de un proceso serio de discernimiento, preparación y maduración.

Veamos un poquito más detenidamente de qué se trata, y cómo puedes comenzar...

La Actividad Misionera es una actividad eclesial y comunitaria, no individual. Un misionero no es un "francotirador" que se lanza solo por el mundo a predicar la Buena Nueva.

 

 

Misioneros aquí... Misioneros allá... Misioneros más allá de las fronteras...

Ahora bien. Teniendo una idea de cuál de estos perfiles te atrae más, tienes que encontrar dónde realizarla. Puedes ser misionero viviendo en tu propio país, en tu casa, y realizando experiencias temporales de actividad misionera específica, o cooperación o animación misioneras. O también puedes sentir el llamado a ir "más allá de las fronteras", a predicar a Jesucristo allí donde no es conocido...

Si piensas que tu vocación misionera es de este último tipo, primero que nada, debes saber que un misionero no es alguien que "es llamado" desde una tierra lejana para ir a misionar, sino alguien que ES ENVIADO por su propia Iglesia Particular.

Muchas personas se entusiasman con la misión (lo cual está muy bien. ¡Ojalá fueran muchos más!), pero piensan que misionar consiste en "irse a otro país y otro continente si es posible". Entonces inician una búsqueda de "a dónde puedo ir". Nuevamente: el misionero no es aquel que se lanza así nomás a una tierra lejana a predicar el Evangelio, sino que es enviado por su propia Iglesia Particular.

Por lo tanto, no vas a encontrar un destino de misión a través de internet , o por lo menos, no debería ser así en ningún tipo de experiencia seria de misión. Debes entrar en contacto con alguna comunidad (Parroquia o Congregación), preferentemente de tu diócesis o de tu país para que puedas realizar una experiencia comunitaria y para que sea TU IGLESIA PARTICULAR (diócesis) la que te envíe de misión.

Normalmente, un proceso serio de envío misionero, se encauza desde la propia comunidad, mediante un seguimiento de por lo menos dos a tres años, en el cual se recibe formación misionera, se va forjando y consolidando la propia espiritualidad misionera, se adquieren las capacidades necesarias mediante experiencias progresivas de misión y, luego que se han demostrado las aptitudes necesarias (motivación firme y por razones valederas, estabilidad emocional, capacidad de trabajo en comunidad, sólida formación y espiritualidad), recién entonces se procede al envío misionero.

Primero que nada, averigua en tu Parroquia, si en ella existe alguno de estos servicios. Si no, averigua en el Arzobispado de tu Diócesis si existe un Equipo Diocesano de Misiones o una Delegación de Obras Misionales Pontificias: estos son los organismos diocesanos encargados de velar por las misiones.

Fuente: El Portal de los Misioneros - http://www.portalmisionero.com

 
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