22 y 23/08/2009 El día sábado fuimos invitados a tomarnos un tiempo de desierto, un tiempo de ahondar y meditar el camino de autoconocimiento realizado durante toda la semana. La Palabra de Dios fue el lugar y el ámbito de nuestro diálogo con Aquél que nos llamó a entrar en comunión de vida y amor. Un soleado y templado día nos ofreció un sol radiante y en la serenidad de los jardines de la casa de Fátima, nos sumergimos en la intimidad del encuentro con la Palabra de Dios y el Dios de la Palabra. Por la tarde celebramos la Eucaristía agradecidos y confortados. Ya por la noche fue ocasión propicia para celebrar la riqueza de nuestros pueblos al compartir dones que cada uno había traído de los países donde trabajamos. Como broche de oro, entre empanadas, chipa, rebiro y algún que otro vinito, ron y tequila, la cena se hizo peña y fiesta junto con la danza, animados por un grupo musical y de danzas folclóricas. Todos dejamos aflorar la alegría y la fiesta se gozó en la fraternidad y el compartir. El día domingo, como todo discípulo de Jesús, nos sentamos en torno a la mesa del altar para agradecer, bendecir y adorar. Cada uno fue invitado a participar en las distintas comunidades de la parroquia, allí, con todo el pueblo consagrado de Dios, compartimos vida y misión. Luego del almuerzo tuvimos el regalo de un viaje para conocer las ruinas Jesuíticas. Pasamos por el pueblo de Loreto y culminamos en San Ignacio, donde luego de ser instruidos en su historia terminamos siendo espectadores y de alguna forma partícipes de la vida de las reducciones con un espectáculo llamado “Luces y sonidos” donde a lo largo del circuito fuimos testigos, a través de una puesta en escena, de vivencias y de historia de San Ignacio. Fue un día colmado de de gracia y bendición. Ya preparados para iniciar la segunda semana…Cristian Andelique svd - ARS
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