21/08/2009

La experiencia de reflexionar sobre la personalidad con la ayuda del Eneagrama, favorece a reconocernos como personas en constante evolución. En el día hemos integrado con un cierto énfasis, lo que podemos denominar la espiritualidad del Eneagrama, la que obviamente responde a los diversos tipos de personalidad que cada uno conforma. Si bien todos bebemos de una misma fuente Trinitaria, manifestada en la persona de Jesús de Nazaret, los modos de acceso a esta fuente son acordes a las diversas personalidades.

Por lo mismo en este día, (entre otros temas) estuvimos analizando con particular dedicación lo que llamamos un “decálogo” de cada tipo de personalidad. Es como una ayuda memoria (de 10 sentencias) que favorece la integración y el sano equilibrio de nuestro desarrollo personal y comunitario.

Igualmente por la tarde, estuvimos analizando la oración de Jesús, y observando como cada unas de las peticiones del Padre Nuestro, nos ayudan a centrarnos y a focalizarnos en el proyecto amoroso de Dios, que nos ha creado a su imagen y semejanza.

En la celebración eucarística de la tarde, que tuvo tonada mexicana, agradecimos a la Hna. María Luisa García Paredes SSpS y a los tres laicos: Mónica Etel Ghiglione, Elsa Gladis Peressón y Osvaldo Carosini, que nos animaron con sus experiencias, reflexiones y vivencias durante la semana.

Mañana seguiremos ahondando y sintetizando lo vivido, mediante un día de “desierto” espiritual. Con esto esperamos lograr la integración de los objetivos de la primera semana del taller:
- Reconocer y fomentar la conciencia de diálogo (en sentido amplio) en cada uno de nosotros y en la comunidad SVD.
- Integrar en la vida espiritual, personal y comunitaria, las diferentes/múltiples actitudes dialogantes de Jesucristo.

Nos han llegado algunos saludos y recuerdos, esperamos que muchos otros sigan acercando los suyos. Gracias a todos. En el amor del Espíritu Santo,

Luis O. Liberti svd - ARS